Calculadoras de Carbono: Cuando las matemáticas se vuelven un sentido

Savants · Capítulo 5

Calculadoras de Carbono: Cuando las matemáticas se vuelven un sentido

Calculadoras de Carbono: Cuando las matemáticas se vuelven un sentido
Cargando...

Bienvenidos a un nuevo episodio de nuestra serie 'Savants'. Si han seguido nuestros encuentros anteriores, recordarán que hemos explorado memorias que no olvidan y manos que pintan sin haber estudiado arte. Hoy, sin embargo, vamos a entrar en un terreno que parece sacado de una película de ciencia ficción: el mundo de los savants matemáticos o 'calculadoras humanas'. Pero cuidado, porque el nombre es engañoso. Mientras que una calculadora de bolsillo procesa datos siguiendo una serie de pasos lógicos, para estos individuos las matemáticas no son un proceso, sino una experiencia sensorial, casi como oler una flor o ver un atardecer.

Imagina por un momento que alguien te pregunta cuánto es 83 elevado a la cuarta potencia. Probablemente buscarías un papel, un lápiz y tardarías un buen rato en multiplicar. O quizás te preguntan qué día de la semana cayó el 14 de marzo de cada año desde 1800 hasta hoy. Para la mayoría de nosotros, esto es una tarea titánica. Sin embargo, para savants como Daniel Tammet o los famosos gemelos George y Charles, la respuesta no es el resultado de un esfuerzo, sino algo que simplemente 'aparece'. Daniel, por ejemplo, describe que para él los números tienen formas, colores y texturas únicas. El número 1 es brillante y blanco; el 9 es enorme y oscuro. Cuando tiene que hacer un cálculo complejo, no hace la cuenta: simplemente observa cómo dos formas se fusionan en su mente para crear una tercera. La respuesta es el paisaje que queda tras la unión.

  • Casos asombrosos de cálculo de números primos (números que solo se dividen por sí mismos).
  • Cálculo de calendarios: saber el día de la semana de cualquier fecha en segundos.
  • Sinestesia numérica: cuando las cifras se transforman en arte visual.

Uno de los casos más fascinantes fue el de los gemelos George y Charles, quienes podían identificar si un número de veinte dígitos era primo casi instantáneamente. Para el resto del mundo, encontrar números primos requiere algoritmos complejos y supercomputadoras. Para ellos, era como identificar a un viejo amigo en una multitud. Pero, ¿cómo es posible que un cerebro biológico, hecho de carne y neuronas, logre saltarse todos los pasos lógicos que a nosotros nos llevan una eternidad y simplemente 'ver' la respuesta de inmediato?


🎁 Acceso gratuito por tiempo limitado

¿Cómo querés continuar?

📄 Descargar PDF

Próximamente requerirá ver un anuncio corto

Comentarios (0)

Iniciá sesión para comentar
Cargando comentarios...